Mindfulness: La Importancia del Aquí y el Ahora


Tenemos dos vidas. La segunda empieza cuando nos damos cuenta de que solo tenemos una. - Confucio

 

Seguramente has escuchado sobre el concepto mindfulness y los beneficios que puede traernos hacer práctica de él pero ¿Tienes idea de qué es o cuál es su origen? Nosotros te lo explicamos.

 

La atención plena o mindfulness  es la atención sostenida en las sensaciones y experiencias del momento presente, basado en el concepto de conciencia plena de la meditación budista.

Es una práctica basada en la meditación vipassana que consiste en prestar atención desapasionada a los pensamientos, las emociones, las sensaciones corporales y al ambiente circundante, sin juzgar si son adecuados. La atención se enfoca en lo que se percibe, sin preocuparse por los problemas, por sus causas y consecuencias, ni buscar soluciones.

El Satipatthāna Sutta es uno de los discursos más celebrados y ampliamente estudiados en el budismo y actúa como la base de la práctica meditacional vipassana. 

El fundador del mindfulness como disciplina científica fue el Dr. Jon Kabat-Zinn, gracias a él la práctica mindfulness se ha popularizado en Occidente. Jon Kabat-Zinn define el concepto como: “Prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar”. 

A pesar de tener sus raíces en el budismo, ésta disciplina se puede practicar de forma independiente a la religión. Ésta habilidad nos ayuda a manejar mejor nuestras emociones y conocer cómo funciona nuestra mente.

 

 

 

¿Como se procesa la práctica del mindfulness en nuestro cerebro?

 

 

 

 ¿Cómo podemos comenzar a practicarlo?

En nuestro día a día no estamos totalmente presentes, no prestamos atención a los que ocurre en nosotros y a nuestro alrededor. La mayoría de las veces no estamos en el aquí y el ahora a menos que hagamos el esfuerzo y traigamos activamente nuestra atención hacia el presente.

Para practicar la atención plena tenemos que prestar atención a la atención y dirigirla hacia el momento presente. Con ello podemos conseguir darnos cuenta de cuándo nuestra atención está distraída u ocupada en pensamientos. El poder tener conocimiento de los contenidos de nuestra mente nos da la oportunidad de centrar de nuevo nuestra atención en el presente, nuestro cuerpo, nuestras sensaciones.

Si logras hacerlo desde la curiosidad y aceptación, puedes así entrenar tus habilidades de regulación de la atención. Y al igual que un músculo, con el entrenamiento, la atención puede hacerse más fuerte.

 

 

¿Que beneficios nos trae?

La atención plena o mindfulness es una práctica cada vez más utilizada en la psicología para aliviar una variedad de condiciones físicas y mentales. Ésta práctica parece ser beneficiosa para muchos aspectos de la vida, de la enfermedad y el tratamiento del dolor, para dormir, la salud mental o para el control de las emociones. 

Se pretende que la persona se centre en el momento presente de un modo activo, procurando no interferir ni valorar lo que se siente o se percibe en cada momento. Como procedimiento terapéutico busca, ante todo, que los aspectos emocionales y cualesquiera otros procesos de carácter no verbal, sean aceptados y vividos en su propia condición, sin ser evitados o intentar controlarlos”.

Hay distintos beneficios que llevas a cabo ésta práctica puede traernos que van desde reducir el estrés, cambiar nuestra capacidad de percepción hasta mejorar nuestro rendimiento académico o laboral. Mediante la observación y reconocimiento de pensamientos y sensaciones podemos cambiar nuestra manera de reaccionar ante experiencias desagradables ya que nos ayuda a aceptar éstas emociones tal y como son y a ser conscientes del cambio constante, es decir, que solo son pensamientos y emociones que vienen y van.

 

Una vida en la que no ponemos atención, en la que nos encontramos más preocupados por lo que ocurrió o por lo que aun no ha ocurrido, nos conduce al descuido y al aislamiento, reaccionando de manera automática.

Llevar a cabo una práctica como el mindfulness nos permite aprender a relacionarnos de forma directa con aquello que está ocurriendo en nuestra vida, aquí y ahora, en el momento presente. Es una forma de tomar conciencia de nuestra realidad, dándonos la oportunidad de trabajar conscientemente con nuestro estrés, dolor, enfermedad o pérdida.